¿Recuerdan hace un año, que la mitad de la población odiaba a la otra mitad? Aquí mismo en nuestra querida blogósfera se llegó a sentir con todo y que nos presumimos gente pensante y tolerante... Pues bueno, es increíble cómo se vuelve a sentir esa misma polarización a partir de los hechos ocurridos el fin de semana en el Zócalo, ya que fue el mitin de AMLO y sus seguidores. Quedó en segundo plano los puntos a considerar del mensaje como tal, una propuesta de reforma energética, que no fueron los Chuchos, que estuvieron las huestes presentes, que hubo menos gente que el mitin pasado... Lo que en todas partes está llamando la atención es que hubo madrazos. Como sabemos eso siempre llama la atención de los medios. Lo que me rete encabrona es que se utilicen algunos incidentes para de plano enarbolarse en causas.
A ver, resumen: Estaba el mitin en el Zócalo, estaba hablando la senadora Rosario Ibarra -quien me merece todos los respetos del universo, es una luchadora incansable y sufrió el peor dolor de la vida: perder a un hijo y en circunstancias harto sospechosas- y las campanas de la Catedral empezaron a sonar. Todas y cada una de ellas y durante un tiempo exagerado, algunos dicen que 10 minutos, otros dicen que fueron hasta 12 minutos.
Queridos, yo vivo a media cuadra de una iglesia, y créanme, es CAGANTE. Ahora, multiplíquenlo por 10 minutos. A eso añádanle que las personas que estaban en las torres de la Catedral se reían con sonrisitas burlonas de la gente que estaba abajo en el mitin. Bueno, pues tantito el comportamiento cagante del sonar de las campanas, y tantito la explosividad de los pejistas, pues bueno, fue un cóctel idóneo para la iglesia! ¿Que por qué idóneo? Pues ahora bien pueden tirarse al drama, cosa que de hecho hicieron, cerraron la Catedral y dijeron que "por seguridad de los feligreses" (ahora bien preocupados por la seguridad de los feligreses, no? Y qué tal los escuinclitos violados, por esos no se preocupan). Y lo que más me encabrona es que los noticieros están poniendo como lo peor del universo a los Pejistas y como santos a los mochos.
Y miren que les habla una persona que no simpatiza, como ustedes bien saben, con el Peje. Pero lo que me resulta inconcebible es lo manipulable que es el pueblo y dejen de lado cualquier viso de objetividad o de mente crítica. Bueno, en la mañana hasta a Carmen Aristegui le tocó que un radio escucha le dijera "ignorante", porque ella mencionó que se escuchaba sincera a Rosario Ibarra cuando juró por su hijo desaparecido que ella no estaba incitando a la violencia. ¡A Carmen Aristegui! ¿Ignorante? Por dios, no mamar.
¿Ganador? La iglesia.
¿Perdedor? Todos nosotros.
Cuando cada detalle nuevo, es peor que el anterior
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En los ríos profundos de Arguedas el protagonista habla de sus juegos con
una especie de trompo al que llama zumbayllu, objeto importantísimo para él
y...
2 weeks ago

